50 años de las Hermanas de Cristo – Región Europa
Se celebró una misa en la iglesia de Saint Pierre, por monseñor Georges Soubrier
Se celebró una misa en la iglesia de Saint Pierre, por monseñor Georges Soubrier, obispo emérito de Nantes, acompañado por el padre Adam, párroco, y otros tres sacerdotes, entre los cuales un sacerdote asociado de las Hermanas de Cristo. La misa comenzó con palabras de bienvenida de la hermana Marie-Aimée Magnier, consejera general:
… Desde cincuenta años ya, hemos seguido nuestro camino querido por Dios, con Confianza, Fe y Esperanza, trabajando en medio de un mundo que está a la vez dividido y que lucha por la Unidad, en la Fidelidad a nuestro Carisma.
En este Año Jubilar, damos gracias por este soplo del Espíritu que ha dado origen a la Unidad, y pedimos la gracia para renovar también hoy este impulso fundador. … constatamos que al escuchar estas palabras del cardenal Marty pronunciadas durante la homilía en la misa del 29 de diciembre de 1976, siguen hablándonos con fuerza:
« Hoy es una gran Esperanza para vosotras, pero también una gran Esperanza para la Iglesia... Nuestra Esperanza tiene una sola fuente: es Dios; y Dios que cada mañana es nuevo para nosotros. Porque Dios continúa su creación. Crea; su Espíritu es además el Espíritu Creador. Así que, cada mañana Dios es nuevo porque crea en cada momento.»
Este Día de Acción de Gracias se celebró con el corazón lleno de emoción y gratitud por nuestra historia y nuestro presente. Hacer memoria del llamado y la acción creadora del Espíritu Santo, que sigue obrando maravillas en nosotras, que sigue dándonos la alegría de una mirada positiva y una misión más ampliada hacia el futuro de nuestra Congregación.
Un extracto de la homilía del padre Adam que da testimonio tanto de su conocimiento de la historia de las hermanas de Cristo, como de su confianza en la misión que nos fue confiada:
« "En este día de gracia, toda la Iglesia se une a vuestra acción de gracias. Cincuenta años... En la Sagrada Escritura, el Jubileo es siempre un tiempo en que recordamos las maravillas de Dios, cuando reconocemos que todo es gracia y cuando nos ponemos de nuevo en camino, partimos de nuevo con renovada confianza. ¡Qué hermosa coincidencia de la Providencia que vuestro quincuagésimo aniversario se celebre en la fiesta de la Transfiguración! Porque este misterio es el de la luz, la comunión y la esperanza. Revela a Cristo en todo su esplendor con la finalidad que los discípulos puedan atravesar la prueba de la Cruz sin perder el valor.
En el Evangelio, vemos a Pedro que quiere erigir tres tiendas en el Monte de la Transfiguración. Quiere detener este momento de felicidad. Pero la voz del Padre vuelve inmediatamente a enfocar nuestra mirada: "Este es mi Hijo Amado... ¡escuchadle! »
Hoy dia también, el Señor nos guía hasta esta montaña. Pero nos guía allí para recordarnos que toda vida consagrada tiene un solo centro: Jesucristo.
Esto es precisamente lo que proclama su nombre. No las hermanas de una obra, de un proyecto o de una idea, sino las Hermanas de Cristo, llamadas a hacer de Él el corazón de su existencia ».
Que este nuevo Año Apostólico nos conceda vivir lo que creemos, para que podamos ser testigos, personalmente y juntas, de Jesucristo, Principio y Artífice de la Unidad.
Hermanas de Cristo – Región de Europa
(Original en francés)


