Ser un servidor de la Esperanza es muy concreto y fácil
Hermana Josyane, en medio de los voluntarios de Cáritas
¡En Roma, los voluntarios de Caritas se movilizan!
Demasiadas personas viven en situaciones precarias hoy en día. Comer, lavarse... se vuelve en una preocupación constante que agota el gusto por la vida.
Así, gente de todas las edades, grandes y pequeños, responden a la llamada a la hora de recolectar alimentos y productos de higiene a la salida de los negocios.
Sostener el gusto por la vida, ser servidor de la Esperanza, es muy concreto y fácil: ¡es creer que compartir es posible!
Ofrecemos una hermosa bolsa de plástico de color rosado y decimos: "Si quieres, puedes poner comida o jabón en ella, ¡y nos la dejas a la salida!"
Esperamos que nuestra petición tenga eco y ... ¡no nos quedamos decepcionados! Al final del día, la colecta supera nuestras expectativas: las donaciones, sí - pero mucho más que eso - ¡encuentros en humanidad con tantas personas que aceptan participar!
"Este mundo es el primer milagro que Dios ha hecho, y Dios ha puesto en nuestras manos la gracia de nuevos prodigios...” (Papa Francisco)
Hermana Josyane, comunidad de Roma
